Senderismo » Ruta a las Escletxes de la Freixeneda o de l’Euga, La Garrotxa

Ruta a las Escletxes de la Freixeneda o de l’Euga, La Garrotxa

En catalán, escletxa significa grieta, y aquí el nombre no puede ser más significativo. Nos encontramos en la sierra de la Freixeneda, en un extremo del macizo del Puigsacalm, donde la roca se ha ido partiendo hasta formar un conjunto de grietas por las que puedes meterte y caminar entre paredes forradas de musgo. Son las Escletxes de la Freixeneda, también conocidas como Escletxes de l’Euga.

En esta ruta saldremos desde un punto de la pista asfaltada de Collfred, la cuál conecta Vidrá (municipio de Osona) con Sant Privat d’en Bas (La Garrotxa). Desde ahí nos adentraremos entre hayas y fresnos en busca de las escletxes, y haremos una ruta circular que cerraremos llegando hasta la masía de la Freixeneda.

Una excursión para hacer sin prisas y que se complementa muy bien con otros lugares qué ver en La Garrotxa o en la colindante comarca de Osona, como la ruta a la Fageda de la Grevolosa, el Salt del Molí o el Santuario de Bellmunt.

Cómo llegar a la Collada de Collfred


El punto de inicio de esta ruta a les Escletxes de la Freixeneda se encuentra en la pista asfaltada de Collfred. El acceso lo puedes hacer o bien desde la comarca de Osona, o desde la Vall d’en Bas, en La Garrotxa.

Si vienes por Osona, deberás coger la carretera c-17, entrar a Sant Quirze de Besora y cruzar el pueblo para ir a buscar una sinuosa carretera que llega al pueblo de Vidrà. Dejando este pueblo atrás, tendrás que coger una estrecha pista asfaltada que se enfila hasta el collado. Antes de llegar, pasarás por Ciuret, desde donde también podrías iniciar esta ruta. Nosotros, no empezaremos aquí, sino que seguiremos subiendo hasta alcanzar el Collado de Collfred.

Una vez arriba, no pararemos en el collado, sino que seguiremos la carretera una poco más hasta llegar a la masía de Collfred donde, justo antes de pasarla, encontraremos un espacio al lado de la carretera donde dejaremos el coche.

El parking es pequeño y caben 3 o 4 coches. Dentro de la masía está prohibida la circulación de vehículos ajenos, así que respeta los vecinos, y no te metas ahí. Siguiendo el GPS, no tendrás problema en encontrar el punto de inicio.

Ruta a les Escletxes de la Freixeneda


La ruta a les Escletxes de la Freixeneda es una excursión sencilla, que puedes hacer en diferentes variantes.

Nosotros hicimos una circular, que nos permitió llegar hasta la masía de la Freixeneda subiendo al coll de la Creu de Freixeneda aunque, realmente, puedes hacerla más corto ya que la extensión no es muy significativa.

Si quieres hacer la ruta más corta, una vez llegues a les escletxes, puedes ir hasta la masía por otro camino o bien sencillamente hacerla de ida y vuelta.

La hagas como la hagas, es una de las mejores rutas otoñales de Catalunya.

ruta escletxes de la freixeneda la garrotxa

Excursión a las Escletxes de la Freixeneda


Iniciamos esta ruta por el camino de acceso a la masía de Collfred, la cuál deberemos rodear y cruzar por un camino que marcha a la derecha.

En la intersección, seguiremos por una pista ancha que se adentra tranquilamente en el bosque. Esporádicamente encontramos unas marcas amarillas que señalizan el camino hasta les Escletxes.

Este tramo inicial es un baño completo al otoño. Nos encontramos rodeados de hayas, robles y fresnos que empiezan a cambiar sus hojas. El tamaño de algunas de las hayas, nos recuerdan a los árboles monumentales que no hace mucho conocimos en la vecina ruta a la fageda de la Grevolosa.

El sendero es cómodo en todo momento y nos permite ir caminando tranquilamente, hablando de la vida y disfrutando del entorno.

El camino es ancho hasta llegar a una cabaña de madera en ruinas que bien parece uno de aquellos antiguos graneros nórdicos en versión pequeña. Es la cabana dels d’Anglès, un refugio que probablemente utilizaron los trabajadores que explotaban la madera del bosque en este entorno.

Llegados a la cabaña, abandonaremos la pista dejándola a nuestra izquierda, y empezaremos a subir por medio del bosque en un sendero sin definir cubierto totalmente de hojas. La marcas amarillas se encuentran pintadas en los árboles y el sentido es bastante claro.

Este tramo gana un poco de desnivel pero, nada destacable, hasta que se adentra entre algunos bojes y llega a la zona de les escletxes.

Lo divertido aquí es encontrarlas. No hay un camino definido ni una forma de visitarlas. Algunas están conectadas entre ellas a través de estrechos pasos a diferentes profundidades y otras no. Unas son anchas y otras mas angostas. Todas ellas, con las paredes cubiertas de musgo, poca luz incidente y un punto de misterio cinematográfico.

Mi recomendación es dejarse llevar vigilando sobre todo donde pones los pies ya que si vas en otoño, el manto de hojas que cubre el suelo es espectacular y puede tapar agujeros en los que te puedes caer sin querer. Si vas con niños pequeños, prudencia.

Estas grietas en la roca se originaron gracias a la tensión y pliegues de la litosfera donde se crearon grandes huecos durante sus movimientos. Así, se formaron pasadizos y grietas en la montaña, donde algunas de ellas llegan a los 20 metros de profundidad. Te metes dentro, miras hacia arriba, y alucinas.

Como te he dicho, no están todas conectadas entre ellas así que realmente no forman un pasadizo continuo. En tu exploración, irás encontrando grandes grupos de grietas. La aventura trata de ir entrando y saliendo de ellas a tu aire, yendo a visitar lo que más te llame la atención.

Una vez hayas explorado todos sus rincones puedes decidir qué hacer. Si te apetece dejarlo aquí, puedes volver a la cabaña de madera por pista y desde ahí deshacer tus pasos hasta el parking.

Si te apetece caminar un poco más, que es lo que nosotros hicimos, al salir de les escletxes, coge un camino que se dirige hacia el Ras de la Freixeneda, una amplia zona de prados que deberás cruzar hasta el final y donde las vistas se abren magníficas. El sendero no está muy bien definido pero si llevas track, no hay pérdida.

Al llegar al final, tendrás que subir en línea recta toda la loma de la montaña hasta alcanzar el coll de la Creu de Freixeneda. Desde ahí, solo te queda descender dirección la Masía de la Freixeneda por pista.

En este cruce de senderos, dejaremos la masía a nuestra derecha y seguiremos la pista hacia la izquierda. Esta misma pista, pasa una zona amplia de prados conocida como Plans de la Carrejada que llega a otro cruce; hacia la izquierda volveríamos a las escletxes y, si seguimos la pista recto, acabamos en la cabaña de leñadores de l’Anglès. Vayas por un lado u otro, solo te queda deshacer tus pasos para llegar otra vez al parking.

Una excursión corta, perfecta para hacer en otoño, y que te permite aprovechar el día para seguir descubriendo la preciosa comarca volcánica de La Garrotxa o su vecina Osona.

SIGUE VIAJANDO POR CATALUNYA

DESTINOS

SENDERISMO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *